lunes, 23 de septiembre de 2019

Omega 9: conoce la importancia de incluir el ácido oleico en tu dieta


El Omega 9 está presente en alimentos como aceite de oliva, aguacate y oleaginosas, que son almendras, cacahuetes, castañas y nueces en general

Probablemente has visto en alguna etiqueta que un alimento tiene la presencia de Omega, ya sea 3, 6 o 9. Eso significa que tiene ácidos grasos en su composición, pero ¿qué importancia tiene para nuestro cuerpo? En primer lugar, es importante tener en cuenta que el ser humano puede sintetizar estas grasas cuando se encuentran en su forma saturada o insaturada. Pero eso no significa que nuestro cuerpo las produzca por su cuenta. ¿La solución? Comer comida en la que estén presentes.

La grasa insaturada puede dividirse entre poliinsaturada y monoinsaturada. En ese segundo caso encontramos Omega 9, que es un ácido oleico, es decir, con una larga cadena de carbonos. Al tener sólo una doble unión de carbono en su molécula, es más flexible y fácil de metabolizar que las grasas saturadas. Además, es producida por nuestro cuerpo cuando ingieres una cantidad adecuada de Omegas 3 y 6. Pero si no están presentes de forma significativa, será necesario consumir alimentos ricos en omega 9.

El Omega 9 ayuda a prevenir diversas enfermedades

Esa "grasa buena" tiene muchos beneficios para la salud. En primer lugar, ayuda a reducir el colesterol malo (LDL) sin disminuir la cantidad de colesterol bueno (HDL) en nuestro cuerpo. Sin mencionar que es responsable de reducir los triglicéridos y equilibrar la presión arterial. Con estos factores sumados, el omega 9 resulta ser muy bueno para el corazón, reduciendo el riesgo de infartos y derrames.

También ayuda a prevenir el cáncer, ya que colabora en la formación de las membranas celulares, evitando posibles cambios o incluso su oxidación y envejecimiento precoz. Además, permite que el transporte y la absorción de vitaminas por el organismo sea más eficaz, lo que contribuye a una mayor resistencia inmunológica, evitando la gripe y otras enfermedades contagiosas.

Los beneficios se extienden a los que practican ejercicios

Como es una gran fuente de energía, Omega 9 es muy apropiado también para los ejercicios regulares. Después de todo, ayuda al cuerpo a tener un buen metabolismo, dando más disposición a quien lo consume. Por último, estimula la producción de hormonas femeninas o masculinas, es decir, estrógeno o testosterona. Además de hacer que el cuerpo sea más fértil, contribuye al buen rendimiento sexual, actuando como una especie de afrodisíaco, aunque a menor escala.

¿Cómo saber si tienes déficit Omega 9 en el cuerpo?

Nuestro cuerpo está acostumbrado a dar señales cuando algo no va bien. La ausencia de fibras, por ejemplo, lleva al resfriado. Y la falta de Omega 9 también deja su marca, causando problemas en el cuerpo que pueden ser de los más corrientes a los más graves. El primer indicio es bien visual, ya que incluye caspa, pérdida de cabello, erupción cutánea y piel seca. Si este déficit ha ido un poco más allá, es posible que la persona en cuestión experimente dolores en las articulaciones o incluso rigidez en esos lugares y resecación en los ojos.

La falta de Omega 9 también afecta al sistema nervioso central, lo que significa que puede causar fuertes cambios de humor. Y por actuar directamente en el cardiovascular, ese sistema también se ve afectado, con sus latidos se realizan de forma irregular. Por último, en casos extremos puede causar impotencia sexual, esterilidad e incluso aborto espontáneo.

Los alimentos ricos en omega 9 hacen que el cuerpo trabaje mejor

Para evitar todos esos problemas ya citados, es muy importante hacer un buen consumo de alimentos ricos en omega 3 y 6, ya que eso ayudará a nuestro cuerpo a producir Omega 9. No obstante, si la cantidad no es suficiente, es necesario introducir en la dieta alimentos que ofrezcan este ácido graso.

Tal vez la forma más fácil de incluirlo sea usando aceite de oliva en la preparación o durante las comidas, ya que la aceituna es muy rica en omega 9. Los que también entran en esa toma son los aceites de canola y sésamo. Eso sin mencionar el aguacate y las oleaginosas (almendras, cacahuetes, castañas y nueces en general). Otra pista importante es beber mucho líquido y mantener el cuerpo hidratado. Eso es porque el agua ayuda a metabolizar los ácidos grasos haciendo que trabajen más eficientemente.