sábado, 12 de enero de 2019

Eyaculación precoz en los primeros coitos


Las primeras veces en las que mantienes relaciones sexuales, tanto si es tu primera relación sexual, como si es la primera vez que lo haces con una nueva pareja, puede aparecer una eyaculación precoz sin que esto tenga porque suponer un problema, ni una situación que vaya a mantenerse para siempre.

La primera vez que lo haces con alguien, lo más seguro es que los nervios te jueguen malas pasadas y no salga bien del todo. Has de tener en cuenta que hasta que no os conozcáis bien, el sexo no irá sobre ruedas.

En este caso en concreto, hay múltiples situaciones que pueden hacer que la relación no haya acabado del todo bien.

Educación sexual pobre o falta de experiencia

Al ser la primera vez que mantienes relaciones sexuales, es normal que te sientas nervioso y te surjan multitud de preguntas como: ¿Qué debo hacer? ¿Lo haré bien? ¿La haré daño? ¿Tardaré poco en correrme?
No tengas miedo por lo que pueda pasar ya que seguramente a ella le pasará lo mismo. Lo mejor es que os informéis bien antes de comenzar y que dediquéis gran parte del tiempo a las caricias previas, para que poco a poco la turbación vaya desapareciendo.

Escasas relaciones sexuales

Si por el contrario eres ya una persona con experiencia pero llevas mucho tiempo con una pareja estable y ahora te tienes que enfrentar a una pareja nueva, no te alarmes. Ve poco a poco y sin tener mucha prisa a hacerlo.

Esto se agrava si llevas demasiado tiempo sin hacerlo, ya que existe una presión social añadida, de que el que no mantiene muchas relaciones sexuales es un perdedor.

Olvídate de esto y en el tiempo en el que estás inactivo, coge ideas de nuestros artículos y sorprende a tu pareja cundo llegue el momento.

No haber comunicación con la pareja

La comunicación es muy importante para todo y el sexo no se excluye de ello. Las nuevas parejas mantienes relaciones con coito antes de haber mantenido una conversación sobre lo que les gusta y lo que no, lo que hace que la primera vez sea más bien desastrosa.

Habla con tu pareja (si piensas mantener una relación más larga que una noche) y contaos vuestros temores y como os gustan que os hagan las cosas. De esta forma eliminaréis la presión que existe y si algo sucede mal, estaréis más tranquilos.